Desde hace unos años han aparecido una serie de distribuciones de LINUX, promovidas a nivel local desde diversas comunidades autónomas, u otras entidades públicas.
Si nos paramos a analizar con detenimiento el asunto, podemos ver que ésto tiene su lado positivo, y su lado negativo.
En el lado positivo yo veo:
- Las instituciones toman el tema del software libre como un proyecto propio, lo cual hace que le den más importancia y fomenten más el uso de "su proyecto". (No he visto hasta ahora que sea éste el caso del Gobierno Vasco que, aunque ha sacado su "distribución" en euskera, no se vé que fomente mucho (ni poco) su uso. Eso sí, se ha gastado un dineral en traducir las aplicaciones de la empresa privada estadounidense microsoft, que son de las que realmente fomenta su uso (y lo exige a sus funcionarios y a muchos que tienen que relacionarse con ellos))
En el lado negativo:
- Muchas de esas distribuciones solo aportan poco más que un nombre y un logotipo. (Aparte de la motivación del proyecto propio)
- Se dedican un montón de recursos a mejorar una pequeña distribución de poca difusión, en lugar de dedicarlos a mejorar una gran distribución de mayor difusión, o a dar un buen soporte a los usuarios de su ámbito que lo necesiten.
- Entre las mejoras de la distribución de las que hablo en el apartado anterior, por supuesto también me refiero al tema de la lengua. Creo que es mejor esforzarse en ir traduciendo diferentes aplicaciones que se puedan considerar de utilidad, colaborando con los proyectos originales, en lugar de trabajar en crearse una imagen de institución que trabaja por la lengua, pero llegando a menos sitios. (En éste campo es dificil cambiar nada. A un político solo le mueve lo que los demás vallan a opinar de él... , bueno, y alguna otra cosilla que prefiero no mencionar ahora. Mejor gastarse el dinero en que parezca que se hace algo, que en realmente hacer algo pero que no se note tanto)
Creo que es un tema a discutir, más que nada por ver si llegamos a concentrar los esfuerzos en una misma dirección, en lugar de difuminarlos en una nube de distribuciones similar a las que se forman con las pequeñas estrellitas de la nieve: todas parecidas, pero no hay dos exactamente iguales.
Hoy en día, me parece que no hay mucha dificultad para encontrar distribuciones de LINUX que se puedan instalar en euskera o castellano. Otra cuestión son muchas aplicaciones de gran utilidad, que aún no están traducidas, aunque otras de gran difusión como openoffice si que lo estén.
¿Qué opinais al respecto?
